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Donar un riñón: cómo es ser donante vivo

Los adultos sanos mayores de 18 años pueden ser evaluados como donantes de riñón para un familiar o un amigo. El riesgo es pequeño, no nulo: algo más de riesgo de presión alta e insuficiencia renal con los años. Te estudian a fondo, te cubren lo que dejas de ganar y puedes retirarte cuando quieras.

Por el equipo editorial de NyramiPublicado 2 de octubre de 20269 min de lectura

Que te pidan un riñón, o plantearte si ofrecerlo, es una pregunta enorme. Muchas personas que reciben un riñón nuevo dicen que es como recuperar la vida. Pero la decisión tiene que ser tuya, tomada con buena información y sin presiones. Noruega tiene muchos donantes vivos: en 2024, 71 de los 255 riñones trasplantados procedían de donantes vivos (Dirección de Salud de Noruega), y en 2025, 70 personas dieron un riñón a un familiar o a un amigo cercano (Stiftelsen Organdonasjon, la fundación noruega de donación de órganos).

¿Quién puede donar un riñón?

En Noruega cualquier persona mayor de 18 años puede ser evaluada como donante vivo de riñón, y no hay límite de edad superior. Necesitas buena salud física y mental. El donante puede ser un padre o una madre, un hermano, un hijo, un abuelo, un tío, un primo, el cónyuge, la pareja, un familiar político o un amigo cercano. No es posible donar un riñón de forma anónima a un desconocido.

Algunas enfermedades impiden donar, entre ellas la diabetes, la presión arterial alta, la enfermedad renal (por ejemplo, cálculos renales repetidos), las enfermedades del corazón, el cáncer y las infecciones crónicas. Un IMC (índice de masa corporal) demasiado alto también lo impide: el límite es 31 para los hombres y 32 para las mujeres, y 30 para cualquier persona menor de 30 años. Si sois familia, podéis tener una predisposición hereditaria a la misma enfermedad renal. Es una de las razones por las que la evaluación es tan minuciosa. Lee más en ¿Es hereditaria la enfermedad renal?.

¿Tiene que tener el donante el mismo grupo sanguíneo?

No, no hace falta tener el mismo grupo sanguíneo, pero los grupos tienen que ser compatibles. El grupo O puede donar a todos, mientras que quien tiene grupo O solo puede recibir un riñón de O. El tipo de tejido también importa: un análisis de sangre llamado prueba cruzada muestra si el receptor tiene anticuerpos contra tu tejido. En ese caso puede que no seáis compatibles aunque el grupo sanguíneo sí lo sea.

¿Qué grupos sanguíneos son compatibles en la donación de riñón?
Grupo sanguíneo del donantePuede donar a un receptor con grupo
OO, A, B y AB
AA y AB
BB y AB
ABSolo AB
Fuente: National Kidney Foundation. Con un tratamiento previo del receptor, a veces el trasplante es posible aunque los grupos sanguíneos no sean compatibles (Hospital Universitario de Oslo).

Si no sois compatibles, no tiene por qué ser el final. A veces el receptor puede recibir un tratamiento que elimina los anticuerpos contra tu grupo sanguíneo, de modo que el trasplante sigue siendo posible. Noruega participa además en STEP, un programa nórdico de intercambio de riñones que empezó en 2019. Une parejas que no son compatibles: tú das tu riñón a un desconocido compatible, y la persona que quieres recibe un riñón de otro donante del programa.

¿Qué riesgos tiene donar un riñón?

El riesgo de donar un riñón es pequeño, pero no es cero. En los grandes registros internacionales, alrededor de tres de cada diez mil donantes mueren en relación con la operación. Según el folleto informativo del Rikshospitalet de 2019, en Noruega ningún donante había muerto en relación con la operación. Las complicaciones graves afectan a menos de tres de cada cien.

Riesgos a corto plazo

  • Infección de la herida: de una a cuatro de cada cien.
  • Infección de orina por la sonda urinaria: unas cinco de cada cien.
  • Coágulo de sangre: menos de dos de cada cien.
  • Paso a cirugía abierta: menos de una de cada cien.

Muchas personas se sienten cansadas y con menos fuerzas durante los primeros seis meses, y algunas tienen dolor en la cicatriz durante semanas o meses.

Riesgos a largo plazo

El riñón que queda aumenta su trabajo, y al poco tiempo tienes alrededor de tres cuartas partes de la función renal que tenías con dos riñones. El riesgo de insuficiencia renal más adelante es mayor que en personas igual de sanas que no han donado, pero sigue siendo bajo:

  • Un gran estudio estadounidense calculó que unos nueve de cada mil donantes desarrollan insuficiencia renal grave a lo largo de su vida, frente a algo más de uno de cada mil entre personas igual de sanas que no donaron. En la población general la cifra supera los tres de cada cien.
  • En un estudio noruego con 1901 donantes, nueve desarrollaron insuficiencia renal grave en unos 15 años, aproximadamente cinco de cada mil. Los nueve eran familiares del receptor, y los investigadores creen que la herencia pudo influir.
  • Con los años, los donantes tienen presión arterial alta algo más a menudo que las personas de su edad que no han donado.
  • Las mujeres que se quedan embarazadas después de donar un riñón tienen con más frecuencia presión alta o preeclampsia: en un estudio canadiense ocurrió en alrededor de uno de cada diez embarazos, frente a uno de cada veinte en mujeres igual de sanas. La gran mayoría de los embarazos fueron bien.

Los donantes noruegos viven de media más que el resto de la población, en parte porque solo se aprueba a personas sanas. Aun así, comparados con personas igual de sanas que no han donado, un estudio noruego encontró un riesgo de muerte algo mayor a lo largo de muchos años, sobre todo por enfermedad cardiovascular. Por eso todos los donantes tienen seguimiento el resto de su vida.

¿Cómo te evalúan como donante?

La evaluación la hace un nefrólogo en un hospital cercano, a ser posible distinto del médico que trata al receptor. Primero te informan de los riesgos y decides si quieres seguir. Después se analizan tu grupo sanguíneo y tu tipo de tejido, y por último tu salud:

  • Análisis de sangre y orina y una medición precisa de la función renal.
  • Una TC de los riñones y las vías urinarias.
  • Radiografía de tórax, electrocardiograma y, a veces, una prueba de esfuerzo del corazón.
  • Una prueba de función pulmonar (espirometría) y una valoración del fisioterapeuta.
  • Una conversación sobre tu situación social y económica.

Después el médico envía una solicitud al Rikshospitalet, donde un equipo la valora. Suele tardar uno o dos meses, y todo el proceso dura normalmente varios meses. Desde que termina la evaluación hasta la operación pasa entre una semana y dos o tres meses, y la fecha se planifica contigo. La evaluación también puede descubrir enfermedades que no conocías.

¿Cómo son la operación y la recuperación?

Todas las donaciones de riñón en Noruega se hacen por laparoscopia en el Rikshospitalet. El cirujano usa dos o tres pequeñas aberturas y un corte de 6 a 9 centímetros en la parte baja del abdomen, una incisión tipo bikini, por la que se extrae el riñón. Te ingresan dos o tres días antes y normalmente vuelves a casa entre cinco y siete días después de la operación.

Es normal tener náuseas los primeros días y el intestino perezoso. En casa debes evitar cargar peso y hacer abdominales durante seis a ocho semanas; un par de bolsas ligeras de la compra está bien. Si tienes niños pequeños, organiza ayuda, porque no podrás cogerlos en brazos como siempre. Algunas personas se sienten decaídas unos días después de volver a casa. Es una reacción normal y suele pasar sola.

Baja y dinero

El objetivo es que tú, como donante, no pierdas dinero. La mayoría está de baja de seis a ocho semanas. Si eres asalariado, NAV te paga la prestación por enfermedad desde el primer día, así que tu empresa no paga los primeros 16 días. El derecho a la prestación también se aplica mientras te evalúan como donante (Ley noruega de la Seguridad Social, artículos 8-4 y 8-17).

  • Los ingresos que la prestación no cubre, por ejemplo si ganas más de 6G (seis veces la cantidad básica de la Seguridad Social noruega), eres autónomo sin seguro adicional o pierdes un trabajo de verano ya previsto, los cubre la empresa sanitaria (helseforetak) del receptor. Acláralo antes de la operación.
  • Los viajes a la evaluación, la operación y las revisiones los cubre Pasientreiser (el servicio de transporte de pacientes).
  • Los copagos relacionados con la donación, por norma general, no tienes que pagarlos tú. Guarda todos los recibos.
  • El cuidado de los niños y la ayuda en casa hay que acordarlos con la empresa sanitaria del receptor antes del ingreso.

El trabajador social, la enfermera o el médico del hospital que te evalúa te ayudan con las solicitudes, pero saca tú el tema. La ley prohíbe comprar y vender órganos, y no debes aceptar dinero del receptor.

¿Cómo es vivir con un solo riñón después?

La gran mayoría de los donantes lleva una vida normal. Según el Rikshospitalet, haber donado un riñón no afecta a la capacidad de trabajar ni de hacer actividad física. Cuando el Rikshospitalet siguió a donantes noruegos a lo largo del tiempo, casi nueve de cada diez dijeron que había sido una experiencia positiva, y diecinueve de cada veinte volverían a hacerlo.

Tendrás revisiones con el nefrólogo a las seis semanas, a los tres meses, a los seis meses y al año, y después seguimiento el resto de tu vida. La presión arterial, la función renal (filtrado glomerular estimado, TFGe) y la albúmina en orina son los valores más importantes que vigilar. Lee más en ¿Se puede vivir con normalidad con un solo riñón?.

También puede ser exigente a nivel emocional. A algunas personas les cuesta que la atención se centre en el receptor, y la sensación de deuda puede complicar la relación entre vosotros. Si el riñón nuevo no funciona, nunca es culpa del donante.

¿Cómo se pide, y cómo se dice que no?

No hay una forma correcta de pedirlo. A muchas personas que necesitan un riñón les resulta más fácil hablar de su situación y compartir información, por ejemplo esta página, que pedírselo directamente a alguien. Así la familia y los amigos pueden contactar con el nefrólogo si quieren saber más, sin que nadie esté esperando una respuesta.

Nadie debe sentirse presionado para dar un riñón, y tienes derecho a decir que no por cualquier motivo. Puedes retirarte en cualquier momento, incluso al final de la evaluación. Lo que hablas con el nefrólogo y los resultados de tus pruebas son confidenciales frente al receptor. Eso incluye si no te aprueban, y por qué.

Para quien necesita el riñón es normal sentir culpa y preocupación: ¿está bien aceptar un regalo tan grande?, ¿y si el donante enferma? Suele ayudar hablarlo, con el donante, el nefrólogo, el trabajador social o alguien que haya vivido lo mismo. LNT (la asociación noruega de pacientes renales y trasplantados) tiene personas de apoyo que han donado un riñón. Lee también sobre el trasplante de riñón y sobre ser familiar de una persona con enfermedad renal.

Cómo puede ayudarte Nyrami

Si has donado un riñón, puedes usar la app de Nyrami para seguir tus valores a lo largo del tiempo, como la presión arterial, el TFGe y la albúmina en orina, y ver la evolución entre revisiones. El escáner de alimentos evalúa, entre otras cosas, la sal de lo que compras, y las sesiones de ejercicio con vídeo te vienen bien para volver a ponerte en marcha tras la operación. La app es gratuita para descargar en iPhone y Android.

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La app Nyrami.

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