Medicamentos y enfermedad renal: qué protege y qué daña
Ningún medicamento cura la enfermedad renal crónica, pero varios pueden frenarla: los antihipertensivos del tipo IECA o ARA II, los inhibidores de SGLT2 como Forxiga y Jardiance y, en la diabetes tipo 2, también la finerenona y la semaglutida. Otros, como el ibuprofeno, deben usarse con cuidado. Nunca cambies nada por tu cuenta.
Muchas personas con enfermedad renal toman varios medicamentos, y es fácil tener dudas: ¿cuáles ayudan a los riñones, cuáles pueden dañarlos y qué hacer cuando enfermas? Aquí tienes una visión general. No sustituye a tu médico, pero puede ayudarte a hacer las preguntas adecuadas. Nunca cambies tus medicamentos sin hablar antes con un médico.
¿Existen medicamentos para la insuficiencia renal?
No hay ningún medicamento que cure la enfermedad renal crónica, pero varios pueden frenarla y proteger el corazón. Los más importantes son los antihipertensivos del tipo IECA o ARA II y los inhibidores de SGLT2. Si además tienes diabetes tipo 2, se pueden añadir la finerenona y la semaglutida. Muchas personas toman también un medicamento para el colesterol para proteger el corazón.
Infecciones por hongos genitales, pausa en enfermedad aguda
Finerenona
Kerendia
Frena la enfermedad renal en la diabetes tipo 2 con albúmina en la orina
Puede subir el potasio
Análogo de GLP-1
Semaglutida (Ozempic)
Baja la glucosa y el peso, y protegió los riñones en el estudio FLOW
Las náuseas y la diarrea pueden causar pérdida de líquidos
Estatina
Atorvastatina, simvastatina
Baja el colesterol para proteger el corazón
Es para el corazón, no para los riñones
Fuentes: guía noruega de enfermedad renal crónica para atención primaria (2025), Norsk legemiddelhåndbok, Felleskatalogen, KDIGO 2024. Cuáles te convienen lo decide tu médico.
Cuando la función renal está más reducida se añaden medicamentos para tratar las consecuencias de la insuficiencia renal. Los quelantes de potasio, como Lokelma (ciclosilicato de sodio y zirconio) y Veltassa (patirómero), fijan el potasio en el intestino, de modo que muchas personas pueden seguir con su medicamento para la presión. Los quelantes de fósforo, por ejemplo el sevelámero (Renvela), se toman con las comidas y fijan el fósforo de los alimentos. Algunas personas reciben también medicación para la anemia (EPO) o bicarbonato cuando la sangre se vuelve demasiado ácida.
¿Qué medicamento para la presión protege los riñones?
Los IECA y los ARA II (antagonistas del receptor de angiotensina II) son los medicamentos para la presión que mejor protegen los riñones, sobre todo cuando hay albúmina en la orina. Bajan la presión dentro de los filtros del riñón y reducen la pérdida de albúmina. La guía noruega de enfermedad renal crónica los llama la base del tratamiento. Para la mayoría, el objetivo es una presión arterial por debajo de 130/80.
No te asustes si la creatinina sube un poco, o el filtrado glomerular estimado (TFGe) baja un poco, en las primeras semanas después de empezar o de subir la dosis. Es esperable y se debe a que baja la presión en los filtros, lo que protege los riñones a largo plazo. Según la guía, el TFGe puede bajar hasta algo menos de un tercio en las primeras dos semanas. El médico te mide la presión y te hace un análisis de TFGe y potasio una o dos semanas después de empezar, y valora si hay que cambiar la dosis.
¿Qué hacen los inhibidores de SGLT2 como Forxiga y Jardiance en los riñones?
Los inhibidores de SGLT2, como la dapagliflozina (Forxiga) y la empagliflozina (Jardiance), frenan la enfermedad renal crónica y protegen el corazón, también en personas sin diabetes. Hacen que los riñones eliminen más azúcar por la orina y se usan junto con un IECA o un ARA II. Según la guía noruega de 2025, en Noruega se financian (blå resept) en la enfermedad renal crónica con un TFGe entre 25 y 90 y un cociente albúmina/creatinina en orina por encima de 20 mg/mmol, cuando ya tomas un IECA o un ARA II.
También aquí es esperable una pequeña bajada del TFGe en las primeras semanas, y según KDIGO no es por sí sola un motivo para dejarlo. Los efectos secundarios frecuentes son las infecciones por hongos genitales y la sed. Un efecto raro pero grave en personas con diabetes es la cetoacidosis, una acidosis peligrosa, y el riesgo aumenta con el ayuno, las operaciones y las enfermedades graves. Por eso muchas personas hacen una pausa cuando enferman de forma aguda, siempre de acuerdo con su médico.
¿Es Ozempic bueno o malo para los riñones?
En personas con diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica, la semaglutida, el principio activo de Ozempic, parece proteger los riñones. En el estudio FLOW de 2024, 3 533 personas con diabetes tipo 2 y enfermedad renal recibieron semaglutida una vez a la semana o placebo. Tras una media de algo más de tres años, el grupo de semaglutida tenía aproximadamente una cuarta parte menos de riesgo de empeoramiento grave de la enfermedad renal o de muerte por enfermedad renal o cardiovascular.
El estudio incluyó a personas con diabetes tipo 2, así que no dice nada seguro sobre personas sin diabetes. Los efectos secundarios más frecuentes son náuseas, vómitos y diarrea. Según Felleskatalogen (el vademécum noruego), pueden causar pérdida de líquidos, que en casos raros empeora la función renal. Bebe lo suficiente cuando tengas molestias de estómago y contacta con tu médico si no puedes retener líquidos. La Dirección de Salud de Noruega (Helsedirektoratet) pide a los médicos especial atención cuando el TFGe es inferior a 30.
La finerenona (Kerendia) es otro medicamento para adultos con diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica con albúmina en la orina. Puede subir el potasio, así que el potasio y el TFGe se miden antes de empezar y de nuevo a las cuatro semanas, según Felleskatalogen. Lee más sobre la diabetes y los riñones.
¿Es peligrosa la metformina para los riñones?
No, la metformina no daña los riñones. Pero se elimina por los riñones, así que cuando la función renal está reducida puede acumularse. Eso aumenta el riesgo de acidosis láctica, una complicación rara pero grave. Por eso el médico ajusta la dosis al TFGe y, según Helsedirektoratet y Norsk legemiddelhåndbok, la metformina no debe usarse cuando el TFGe es inferior a 30.
El mayor riesgo aparece con una enfermedad aguda con vómitos, diarrea o si bebes poco, porque la función renal puede caer rápido. Helsedirektoratet recomienda que el médico te dé instrucciones por escrito para pausar la metformina si tienes signos de deshidratación.
¿Qué medicamentos pueden dañar los riñones?
Entre los medicamentos habituales, los analgésicos antiinflamatorios (AINE) como el ibuprofeno, el diclofenaco (Voltaren) y el naproxeno son los que con más frecuencia dañan los riñones. El paracetamol es la primera opción en la enfermedad renal. Lee más en Los analgésicos y los riñones. Otros medicamentos también pueden sobrecargar los riñones, pero eso no significa que debas dejarlos. Hay que vigilarlos.
El litio para el trastorno bipolar puede debilitar la función renal a lo largo de muchos años. Por eso se miden con regularidad el nivel de litio y la función renal, según Norsk legemiddelhåndbok.
Algunos antibióticos, como la gentamicina, pueden dañar los riñones y se administran midiendo su nivel en sangre. La trimetoprima, muy usada para las infecciones de orina, puede subir el potasio y hacer que la creatinina suba un poco sin dañar los riñones, según RELIS (los centros noruegos de información sobre medicamentos).
Los inhibidores de la bomba de protones para el ácido del estómago, como el omeprazol y el pantoprazol, pueden causar en casos raros una inflamación alérgica del riñón. Si los tomas a diario, pregunta a tu médico si todavía los necesitas.
Los suplementos y productos naturales pueden afectar a los riñones o al efecto de tus medicamentos. Habla con tu médico antes de empezar algo nuevo.
Contraste en el TAC: ¿qué debes saber?
El contraste yodado que se pone en una vena para un TAC puede causar en algunas personas una bajada temporal de la función renal, pero para la mayoría el riesgo es pequeño. Es mayor cuando la función renal está muy reducida. Según las guías europeas (ESUR), a las personas con un TFGe inferior a 30 se les suele poner suero en la vena antes y después de la prueba.
Avisa siempre de tu enfermedad renal cuando te deriven a un TAC. Si tomas metformina y tu TFGe es inferior a 30, normalmente te dirán que la pauses desde la prueba y durante al menos dos días después, hasta que se compruebe tu función renal. Con un TFGe superior a 30 normalmente no hace falta pausarla, según KDIGO.
¿Qué hacer con los medicamentos cuando enfermas?
Con vómitos, diarrea, fiebre o cuando no puedes beber lo suficiente, algunos medicamentos pueden hacer que la función renal caiga rápido. Por eso tu médico debe decirte, de palabra y por escrito, qué medicamentos pausar y cuándo volver a empezar. Nunca los pauses, ni vuelvas a empezar, sin acordarlo con tu médico.
En cualquier caso, evita los AINE como el ibuprofeno cuando estés enfermo y deshidratado.
¿Cuándo debes contactar con un médico?
Contacta con un médico si no puedes retener líquidos, orinas mucho menos de lo normal, te sientes mareado y sin fuerzas o se te hincha el cuerpo después de empezar un medicamento nuevo. En caso de urgencia en Noruega: servicio de urgencias (legevakt) 116 117. Si hay peligro para la vida: 113.
¿Por qué hay que ajustar las dosis al TFGe?
Muchos medicamentos se eliminan por los riñones. Cuando los riñones filtran peor, el medicamento se queda más tiempo en el cuerpo y puede acumularse, de modo que sus efectos y efectos secundarios son más fuertes. Por eso el médico usa el TFGe, la medida de lo bien que filtran los riñones, para elegir la dosis, y algunos medicamentos no deben usarse por debajo de cierto TFGe. Lee más sobre el TFGe.
Algunos ejemplos son ciertos antibióticos, la digoxina para el corazón, la gabapentina para el dolor neuropático y los analgésicos fuertes como la codeína. Por eso, di siempre al médico, al dentista y en la farmacia que tienes enfermedad renal, y ten a mano tu valor de TFGe. Puedes pedir a tu médico de cabecera que revise toda tu lista de medicamentos.
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